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Cómo hacer rentable tu página web

Cómo hacer rentable tu página web

Hoy día muchos negocios ya disponen de un sitio web o se están planteando crear uno. Pero ¿Cuántas de estas páginas son realmente rentables para el negocio?

Lo primero que piensa uno al contratar su página web es en que debe ser muy “bonita”, un sitio que tenga la imagen corporativa de la empresa, que diga todo lo que se hace en ella y que atraiga a los clientes.

Pero un sitio web, sin perder de vista que sea un sitio que transmita profesionalidad, debe cumplir unos objetivos para que sea rentable.

Los objetivos deben definirse antes de crear la web y son diferentes para cada negocio.

Un escaparate

La primera función de un sitio web suele ser la de escaparate. Un escaparate interactivo.

Si tú tienes un negocio físico, con una bonita fachada, vas a aprovechar tu escaparate para llamar la atención de la gente que pase por delante.

Una web es lo mismo.

Si tu negocio vende artículos de lujo o semilujo, el escaparate tendrá un aspecto minimalista, resaltando la calidad de los artículos, con colores serios, etc.

Escaparate onlineTu sitio web seguirá una línea parecida, con mucho fondo blanco para transmitir limpieza, colores serios, imágenes de mucha calidad, textos claros. Buscas que el usuario que entre inmediatamente perciba que tu producto o servicio es de muy alta calidad.

Si vendes artículos de precio bajo, intentarás poner en tu escaparate aquellos que hacen de gancho más a la vista, usarás colores vistosos para atraer la atención de los transeúntes, etc.

Y tu sitio web será más colorido, con muchas llamadas de atención con botones rojos, “parecerá” un poco más basto (tamaño de letra y botones más grande, imágenes destacando el producto en tamaño grande,…) todo ello para que el usuario que entre piense inmediatamente que vendes productos o servicios que no son caros pero que son interesantes.

Un escaparate debe estar diseñado para atraer la atención de su público objetivo.

¿Qué elementos debe incluir?

Lo más importante es que el sitio web sea sencillo, muy intuitivo, y donde resalte aquello que genera una venta o contacto por parte del usuario.

  • Llamadas de atención como los botones en colores,
  • el teléfono o los medios de contacto que se localicen de forma rápida y fácil,
  • un proceso de compra online muy sencillo,
  • tamaños de letra grandes y fáciles de leer,
  • imágenes muy atractivas y que representen verazmente el producto o servicio.

Un sitio web se compone de diferentes secciones, en función de lo que quieras mostrar a tu potencial cliente.

Si quieres resaltar que eres un negocio con muchos años de trayectoria, destacarás el apartado de “Conócenos” o “Empresa” donde hablarás de la amplia experiencia y gran trayectoria de tu negocio.

Si tienes un producto que da mucho que hablar a tus clientes y con el que se sienten entusiasmados, tendrás una sección de “Opiniones” o “Nuestros clientes”.

Si te diferencias por precio, tendrás una sección de “Promociones” u “Ofertas”.

Si lo que tienes es una tienda, tendrás diferentes categorías dentro de “Productos”.

Aparte de las Secciones, todo sitio web tiene una estructura que se repite en cada una de sus páginas.

Una cabecera, donde aparece el logo de la empresa, una frase representativa, un teléfono de contacto. Todo depende de lo que quieras resaltar, ya que es lo primero que ve el usuario.

Al lado o debajo suele estar el menú de la web (a veces a la izquierda), donde se muestran las secciones más importantes de la web.

Luego suele venir un slider (las imágenes que van pasando automáticamente) o una imagen fija, para captar la atención y resaltar un producto o servicio.

Luego suele venir el contenido de la página, dependiendo de la sección donde estemos.

Al final del todo, se pone el pie de página, con enlaces de interés, redes sociales, el mapa de localización, son contenidos secundarios, pero que es conveniente que aparezcan en todas las páginas ya que se buscan mucho o nos interesa que resalten.

Y, por último, se suelen poner los avisos legales. Algo a lo que estamos obligados, pero que no traen ventas.

Un buen sitio web es aquel que desarrolle todos estos aspectos pensando en como conseguir que un usuario web se convierta en un cliente.

¿Dónde está tu escaparate?

Ya puedes tener el escaparate más bonito del mundo, con los elementos más atractivos para tu cliente potencial, que si no lo ve nadie has tirado el dinero.

Si tú pones una tienda con tu magnifico escaparate en un callejón oscuro donde no entra nadie, te vas a ver obligado a llevar a tus clientes de la mano hasta él para que lo vean.

Si en vez de eso lo pones en una calle comercial muy concurrida, las probabilidades de que entren los clientes son muy altas.

Con un sitio web pasa exactamente lo mismo.

Si no das visibilidad a tu página web, los clientes no verán tu bonito escaparate.

Para conseguir esto, hay dos palabras con las que nos tenemos que familiarizarnos.

SEO

Son las técnicas para que las páginas de tu sitio web se posicionen de forma natural en los primeros resultados de las búsquedas.

Si tienes una tienda de zapatos en Málaga y alguien escribe en Google “tienda de zapatos en Málaga” que el primero que aparezcas sin publicidad seas tú.

SEM

Todas las técnicas para promocionar tu sitio web con publicidad pagada.

Cuando haces la búsqueda en Google de “Tienda de zapatos en Málaga” a la derecha y arriba del todo aparecen algunos resultados con el título Publicidad.

Esa web se esta gastando el dinero para que la veas la primera.

El SEO se puede comparar con la fama que coge un negocio. Cuando la gente habla bien de ti, o te conoce por referencias, los clientes vienen sólo por tu nombre.

El SEM es como ponerse a repartir flyers y poner un cartel publicitario en la carretera. La gente sabe de ti porque han visto publicidad en diferentes sitios.

Ambas técnicas son necesarias para que tu escaparate sea visible en internet y rentabilices tu inversión.

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Tu sitio web tu mejor comercial

Un buen comercial tiene un sueldo + comisiones. Y es rentable para la empresa si consigue vender X productos o servicios al mes.

Tu sitio web es un comercial más de tu negocio.

Es rentable si facilita la venta o vende directamente X productos y servicios al mes.

Los gastos de un sitio web suelen ser:

  • Creación del sitio web.
  • Campañas publicitarias.
  • Mantenimiento y SEO de la web.

Se podría añadir Gestión de redes sociales y Generación de contenidos. Aunque son independientes.

¿Qué consigues?

  • Llamadas que recibes a través de la web.
  • Solicitudes de información por los formularios.
  • Consultas de la localización de tu tienda para ir.
  • Compras online que se hacen.
  • Gente que te conoce gracias a tu presencia en internet.
  • El prestigio que ganas según los contenidos que ofrezcas y el servicio de atención al cliente online.

¿Cómo lo cuantificas?

Según el tipo de negocio puede ser más o menos fácil.

La gran ventaja de internet es la cantidad de información que se recoge.

Puedes saber cuanta gente a entrado en tu web, cuanto tiempo han estado, que páginas han visto, por donde han llegado (Google, Facebook, publicidad, posicionamiento natural, etc.).

Puedes saber casi cualquier cosa de ese potencial cliente anónimo que ha llegado a tu web.

Y gracias a esa información, puedes saber la rentabilidad que estas obteniendo.

Para saber si tu sitio web esta siendo rentable, has de analizar la información y hacer números.

Otras formas de rentabilizar tu web

No todos los negocios son de venta directa, ni todos los sitios web se rentabilizan de la misma forma.

Publicidad en tu web

Si lo que tienes es un blog, un periódico o un negocio donde la publicidad no sea una distracción para vender tus productos y servicios, puedes incluir publicidad en lugares relevantes de tu sitio.

La rentabilidad suele venir dada por el tráfico de visitas a tu web. A más visitas cualificadas, más rentabilidad.

Afiliación

Otra opción es incluir enlaces de terceros para intentar vender los servicios o productos de estos. Estos enlaces te identifican y si se produce la venta, te llevas una comisión.

Existen diversas fórmulas, pero desde el punto de vista de un negocio, estas son las más relevantes.

Conclusión

Esta claro que crear un sitio web y desentenderse de él, no suele ser rentable.

Si no estás en Internet no existes.

Vale, pero eso no quiere decir que tu presencia en Internet este siendo rentable.

Siempre habrá alguien que te conozca y busque tu teléfono o dirección. O que quiera investigar sobre ti porque haya oído hablar de tu negocio.

Pero es poco probable que con eso consigas rentabilizar el coste de un sitio web y el hosting.

Un sitio web se debe tratar como una inversión más de tu negocio. Debes obtener un beneficio de ella.

No necesariamente en forma de venta.

Si tú compras una furgoneta más grande para tus repartos, optimizas los tiempos y la cantidad de mercancía que puedes mover.

No te da ventas, pero sí beneficio.

Si en tu página web no vendes directamente, pero consigues que miles de personas de tu ciudad sepan que existes y donde estas, es muy probable que esto repercuta en un beneficio.

Pero para conseguir esa rentabilidad, has de invertir en hacer visible tu escaparate online.

En EPG Estudio siempre te planteamos una web como parte de tu negocio, no simplemente como un gasto necesario.

¿Qué es un desarrollador web?

¿Qué es un desarrollador web?

Definición breve

Desarrollador Web es la persona encargada de configurar, codificar y mantener tanto sitios como aplicaciones web. De forma simple, es la persona que crea las tripas de cualquier proyecto web.

Son muchas las funciones que puede desarrollar siempre que tenga los conocimientos para ello. Es una profesión que engloba muchas disciplinas, y no todos los desarrolladores son capaces de hacer lo mismo.

Destacan principalmente porque tienen conocimientos amplios de programación, lo que les permite gestionar los proyectos técnicamente.

¿Qué es lo que hace?

Un desarrollador web puede hacer muchas funciones dentro de un proyecto web.

Si hablamos de un sitio web sencillo, prácticamente lo puede hacer entero.

  • Contratar y configurar el hosting.
  • Instalar el CRM (Ej. WordPress) y configurarlo con todos los plugins.
  • Maquetar el aspecto del sitio web (conseguir que cada imagen y texto vaya en el sitio adecuado).
  • Hacer que el sitio web sea responsive (que se vea bien en cada dispositivo: pc, teléfono, tablet, etc.)

Nos falta la parte estética, que normalmente hace el diseñador. Hay algunos desarrolladores con conocimientos de diseño y buen gusto, pero no tantos.

Si hablamos de un proyecto más complejo, lo normal es que lo desarrolle un equipo. En estos casos, dependiendo de las aptitudes de cada desarrollador, se le suele dar un rol diferente.

Pongamos por caso la creación de una plataforma de formación.

Funciones del desarrollador webSe necesita un desarrollador especializado en programación o programador del lado del servidor (lenguajes como PHP, ASP, etc). Normalmente también se encarga del servidor.

Se necesita un desarrollador especializado en maquetación o maquetador, que se encarga del aspecto visual de la plataforma. No del diseño, sino de donde va cada sección. También es el responsable de hacer que el proyecto sea responsive.

Hace falta una persona con conocimientos de usabilidad. Es quien aporta al diseño las ideas para que el proyecto final sea intuitivo y fácil de usar.

Por supuesto, esta el diseñador, que es el encargado de la parte visual del proyecto.

Y otros posibles perfiles como es el generador de contenidos.

En Resumen

Los desarrolladores web tienen muchas aptitudes, pero suelen ser especialistas en determinadas áreas.

En proyectos sencillos, están cualificados para desarrollar la mayoría de los roles. Incluso el proyecto completo.

En proyectos más complejos, son como un comodín, dependiendo de su especialidad, se les asigna un rol diferente.

Antes de contratar a un desarrollador, investiga bien cuales son sus conocimientos.

¿Qué son las Cookies?

¿Qué son las Cookies?

Explicación breve

Las Cookies en una web son pequeños archivos que se descargan desde la web en el navegador del usuario.

Su objetivo principal es guardar información del usuario para que al cambiar de página dentro de una misma web o al volver a la misma web pasado un tiempo, recuperar la información del navegador.

La información principal que se suele guardar es de configuración y estadísticas.

¿Qué debemos saber como usuarios?

El dato fundamental que debemos tener en cuenta es que las cookies recogen información de los usuarios.

Mucha de la información que recogen puede parecer irrelevante, pero las implicaciones en nuestro uso diario de internet son realmente altas.

Si un sitio web descarga una cookie en tu navegador para saber que páginas de la web has visitado y con que frecuencia, es muy posible que use esa información para mostrarte:

  • publicidad,
  • post relacionados con el contenido que has visitado,
  • artículos de la tienda que has visitado varias veces.

Pongamos un ejemplo: Imagina que visitas una tienda online de ropa y en la cookie se registra que en tus últimas 2 visitas has visto la sección de ropa de fiesta y has permanecido más de un minuto cada vez.

La tienda online puede usar esa información para que la siguiente vez que la visites hacerte una oferta de vestidos de fiesta, que en la sección que visites te aparezca un publicidad de eventos, que antes de abandonar la tienda te salte un emergente con algún producto de vestidos de fiesta.

Las cookies, ¿son buenas o malas?

Esto es más una reflexión que otra cosa.

Durante los últimos años se ha hablado mucho sobre las cookies debido a que la unión europea a regulado, no tanto su uso, como la información que se da de las mismas.

Todos hemos oído cosas como que las cookies violan nuestra privacidad.

El gran debate es, como en todo lo que tiene que ver con los datos personales de las personas, ¿hasta que punto esta el usuario dispuesto a ceder sus datos personales para conseguir una mejor experiencia?.

Seguro que te ha pasado que al hacer una búsqueda de vuelos al sitio que te quieres ir de vacaciones a los pocos minutos te empiezan a aparecer anuncios de hoteles en ese sitio al que quieres ir.

Bien, esto se debe en gran medida a las cookies.

Ahora la preguntas es: ¿te importa que, por ejemplo, Google sepa que te quieres ir de viaje a, pongamos por caso, Lisboa, la última semana de agosto?

¿Cuál es el beneficio? 

Que en vez de salirte la publicidad de un coche cuando no tienes ni carnet, te saldrá la oferta de un hotel en Lisboa para esas semana.

¿Cuál es el problema?

Que las cookies cada vez recogen más información, la vuelcan en bases de datos y la analizan.

Un sólo dato de información no es relevante, pero cientos de datos diarios de la misma persona, permiten a las empresas saber de esa persona más que él mismo.

Solución.

Me temo que si se quiere hacer uso de las nuevas tecnologías, el limitar la información que cedes en difícil y casi siempre empeora la experiencia del usuario.

Por supuesto, hay formas de limitar las cookies, pero ya se encargan las grandes empresas de que tu experiencia se vea tan limitada que no compense (según cada uno, claro).

¿Cómo bloquear las cookies?

La siguiente información la podéis ver en la mayoría de los avisos de Política de Cookies de las páginas web:

Tipos de cookies

Existen otras formas de categorizarlas, pero con esto creo que es suficiente.

Conclusión

Este post sólo rasca la superficie de lo que es o puede implicar una cookie, pero creo que es suficiente para la mayoría de los usuarios.

Espero que esta información os sea de utilidad y resuelva algunas dudas.

Si os ha gustado el post no os olvidéis darle a me gusta o compartirlo.

Si tenéis algún comentario u observación que hacer, sentiros completamente libres.